Dan Aykroyd culpa al director Paul Feig del fracaso de Ghostbusters

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El actor que interpretó a Ray Stanz en la película original, se fue con todo hacia el director del reboot. “Por él no habrá secuela”, dijo.

El reboot de Ghostbusters, la película dirigida por Paul Feig y protagonizada por Kristen Wiig, Melissa McCarthy, Kate McKinnon y Leslie Jones, será recordada por muchos años, pero por las razones menos deseadas.
La película, una comedia simple y ocasionalmente divertida, se volvió el centro de una controversia política en torno a la representación femenina y el lugar que ocupa la mujer en Hollywood, y más generalmente en torno al feminismo, desde mucho antes de su estreno, y este aspecto fue inseparable de la respuesta del público ante la película.
En tiempos de inmediatez y redes sociales, separar el significado político-social de la película de sus méritos artísticos o cinematográficos no fue la operación más frecuente, ni por parte de un núcleo abiertamente sexista dentro del fandom de los Cazafantasmas, ni por parte de aquellos que deseaban ver una gran película simplemente para que los primeros no tuvieran razón.
Dan Aykroyd se vio inevitablemente envuelto en la controversia como creador de la franquicia y protagonista de la película original, que además participó con un promocionado cameo en el reboot.
Obviamente, Aykroyd quería que a la película le fuera muy bien, y tal vez impulsado por la respuesta negativa que estaba generando la nueva versión de Ghostbusters en muchos de los fans de la original, salió a defenderla.
“Además de genuinas y brillantes actuaciones tanto del elenco femenino como masculino, tiene más risas y más sustos que las dos primeras películas, ¡y además Bill Murray está en ella!” dijo el actor que había interpretado a Ray Stanz en las dos películas originales.
Pero ahora el tiempo ha pasado, la película no tuvo el éxito esperado en la taquilla, no fue del todo bien recibida por la crítica y sembró dudas sobre el futuro de la franquicia.
Parece ser momento de buscar culpables.
Dan Aykroyd fue entrevistado en la televisión británica, donde evidenció un cierto malestar con algunas decisiones tomadas por el director de la película, Paul Feig.
“La película me dejó muy contento, pero fue demasiado costosa” comenzó diciendo. El culpable de este gasto excesivo, según Aykroyd, fue Paul Feig.
“El director gastó demasiado. No filmó escenas que nosotros le sugerimos. Varias escenas que nosotros le dijimos que eran necesarias, él dijo: no, no las necesitaremos”.
“Finalmente sí las necesitó y tuvo que regresar y hacerlas. Gastó entre 30 y 40 millones extra en filmar esas escenas”.
Y agregó que por este motivo “no creo que (Paul Feig) vuelva a trabajar con Sony en el futuro cercano”, en un tono extrañamente triunfante que sugiere que no le tiene demasiada simpatía al director que se hizo cargo de la popular franquicia.
La ausencia de una secuela de Ghostbusters se desprende de todo esto para Aykroyd.
“A Sony no le gusta perder dinero. La película recaudó mucho dinero en todo el mundo, pero también costó demasiado, lo que hace que sea económicamente inviable una secuela. Es una pena”.
Ghostbusters tuvo un presupuesto de 144 millones de dólares, y recaudó en todo el mundo algo más de 229 millones. Es decir que sí tuvo un saldo económico positivo, aunque de menor magnitud del esperado por parte de Sony.
De todas maneras, la franquicia Cazafantasmas tiene por delante varios otros proyectos muy prometedores.

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