Dunkerque: estamos ante la mejor cinta de Nolan

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La crítica especializada se vuelca en halagos a la recién estrenada cinta del director británico.

 

Sentados en la sala de cine. Corría el segundo diez o quince y ya la adrenalina sube por el cuerpo. La emocionante cinta Dunkerque, dirigida por Christopher Nolan está ya en la gran pantalla.

Desde que vimos el avance, supimos que estábamos ante una de las cintas que se aclamarían en este año. Después, vino la sorpresa pocas semanas antes del estreno, pues se dio a conocer que la duración de la película sería de 106 minutos, la más corta en la carrera del director.

Sin temor a equivocarnos, estamos ante una obra que pasará a la posteridad como uno de los más grandes trabajos hechos por el Nolán. Si bien, muchos de los fanáticos del director  y hasta la crítica especializada, afirmaron que en esta película se perdería la esencia del director británico, puesto que se alejaba completamente de los elementos surrealistas, fantásticos y de ciencia ficción que le han dado tan buenos resultados en sus obras. Nada de esto pasó. El cine bélico realista por el que en esta ocasión apuesta Nolan, nos lleva a vivir una experiencia vertiginosa y emocionante. Un evento cinematográfica que nos deja sin aliento y al filo de la butaca. ¿Diálogos? ¿Para qué? El lenguaje visual es tan poderoso y dramático que los que tiene la cinta, son únicamente para enmarcar la trama y recordarnos que los personajes, de alguna forma tienen que comunicarse. Pero bien pudo no tenerlos y estremecernos de igual forma.

Hay que destacar la técnica con la que Christopher Nolan nos lleva a viajar dentro de la historia. Destacar los planos y el magistral manejo de cámaras. La iluminación nos remonta también a aquél Hollywood clásico en technicolor pero que nos asegura, hay tecnología de punta en la fotografía. Sin embargo, también se encuentra esa iluminación dramática y misteriosa que nos hace perder el aliento. La edición de sonido resulta contundente y poderosa. Cuando apenas el espectador se está acomodando en la butaca se escucha el primer disparo, sonoro, fuerte, seco, poderoso y de ahí, no nos suelta más. La edición de sonido juega un papel indispensable en esta cinta como se ha mostrado en pocas a grado tal que parece ser un personaje; sin ver los aviones atacantes, sin siquiera mirarlos en el mar retratado en la película, nos angustiamos pues sabemos que un ataque viene. Y nos estremecemos y lo sufrimos como si en verdad, estuviéramos ahí y nos estuvieran bombardeando.

La partitura compuesta por el maestro Hanz Zimmer es nuevamente elemento clave en la narrativa y en el juego de emociones del que nos hace víctimas Nolan en la hora y cuarenta minutos que dura su obra. Nuevamente el grandioso compositor y habitual colaborador del director, nos acelera el corazón y mantiene la tensión aún en momentos de “supuesta calma”.

Las actuaciones también son algo que destacar y es el condimento perfecto en esta cinta que por más que queramos olvidarla, es un ejercicio prácticamente imposible. Vemos a colaboradores habituales también en las cintas dirigidas por el británico como Tom Hardy, a quien nuevamente le tapan la cara para que, según el mismo Nolan, nos demuestre lo que puede hacer el actor con su mirada. Lo logra. Está también Cillian Murphy y un cameo sorpresa de Sir Michael Caine (hay que estar atentos para descubrirlo). El debutante Fionn Whitehead sorprende mucho con el personaje protagónico y el cantante y ex One Direction Harry Styles con una sorprendente actuación que va más allá de ser simple reparto. El negrito en el arroz: no hay mujeres actuando en Dunkerque.

Dunkerque nos quita el aliento. Nos acelera el corazón, nos hace estar ahí. Nos sorprende, nos emociona y nos entristece. Narrada en tres perspectivas: tierra, mar y aire, es una película que nos eriza la piel. Más que disfrutar una película, nos damos cuenta que Dunkerque se vive, nos hace recorrer varias emociones y estados de ánimo y nos recuerda, que es justamente por eso, por seducirnos de esa forma que llamamos al cine séptimo arte.

¿Candidata a varios premios? No lo sabemos, la crítica apuesta a que sí, aunque falta que Nolan establezca una relación cordial nuevamente con los organizadores de las entregas de premios para que lo incluyan. Aunque con Oscar o sin él, con BAFTA o sin él o con Globo de Oro o sin él, sabemos que Dunkerque es una obra de arte que sobreexcita hasta la médula.

 

93%
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CALIFICACIÓN EN ROTTEN TOMATOES

  • Dunkerque (2017)

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