La razón por la que explotaban los Galaxy Note 7

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Samsung ha reconocido oficialmente que la causa que provocó que algunos de sus smartphone Galaxy Note 7 se incendiaran fueron los dos tipos de baterías con los que fueron equipados, por sendos problemas de diseño y de soldadura, que causaron la combustión de los equipos, según señaló la compañía en un comunicado.

El fabricante explicó que se produjo una coincidencia fatal en los dos tipos de baterías que usó en su modelo ya que en ambas se produjeron cortocircuitos aunque por razones distintas. En las primeras, que equipaban los primeros dispositivos que salieron al mercado el pasado 19 de agosto, se produjo un fallo en el diseño en la esquina superior derecha que provocó deformaciones en el electrodo negativo, creando un cortocircuito en algunas de las celdas y un posterior sobrecalentamiento, que se propagaba en cascada haciendo que se quemara el dispositivo.
Estas primeras baterías fueron fabricadas por Samsung SDI (aunque en la investigación se denominan simplemente como “batería A”). Cuando aparecieron los primeros casos, y Samsung procedió a retirar los terminales, utilizó para las unidades de reemplazo baterías de la marca china Amperex Technology Ltd (ATL) (denominada “batería B” en la investigación). Pero lo apresurado de la fabricación hizo que presentaran un defecto de soldadura en el electrodo negativo, que provocaba un cortocircuito y el consiguiente sobrecalentamiento del aparato.

La investigación de Samsung, que se ha apoyado en los informes de tres organizaciones industriales independientes (UL, Exponent y TÜV Rheinland), concluye que la causa de las explosiones fueron solo las baterías, y en ningún caso, un problema de hardware o de software.

En la investigación interna participaron 700 ingenieros que examinaron más de 200.000 dispositivos y 30.000 baterías, según indicó la compañía, que retransmitió vía web la rueda de prensa.

Y es que Samsung no está escatimando esfuerzos para recuperar la credibilidad perdida y ha anunciado la creación de un programa de un comité de seguridad técnico que supervisará los componentes de las baterías, y ha redactado un nuevo programa de verificación de ocho puntos para garantizar que las baterías son seguras.

El gigante electrónico de Corea del Sur, el mayor vendedor de teléfonos inteligentes en el mundo, señaló que el 96% de los Galaxy Note 7 comercializados en todo el mundo ya han sido retirados y devueltos a la compañía, tras la actualización del software que realizó el pasado 19 de diciembre que invalidaba los terminales e impedía su funcionamiento.

Con la publicación del informe, el gigante surcoreano aspira a recuperar la confianza de los consumidores y pasar página en la crisis que causó la retirada en todo el mundo de su phablet de alta tecnología.
Fuente: http://tecnologia.elpais.com/

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