My Sweet Lord – George Harrison

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Básicos

¿Qué podemos decir de este emocionante tema? Sólo hay que disfrutarlo y ya. Para muchos críticos y fanáticos, el talento de George Harrison estuvo desperdiciado mientras estuvo en The Beatles. Y es que lidiar con el talento y carisma de McCartney y Lennon, tampoco debió ser tarea fácil.

Tras la separación de The Beatles, en 1970 George Harrison lanza su carrera como solista aprovechando que el cuarteto le había dejado una fama como especie de leyenda. Así que en ese año, grabó su álbum llamado All Things Must Pass. Ahí se incluyó uno de los temas más emblemáticos de la industria de la música y quizá, el mayor éxito de Harrison en solitario: My Sweet Lord.

All Things Must Pass es un álbum que alcanzó el puesto número uno de ventas en varios países del mundo, incluyendo los mercados más poderosos: el británico y el estadounidense, donde lideró por varias semanas el ranking de ventas del Billboard Top 200. Además, es un álbum triple. En 1970, la primera edición del vinilo constó de tres discos: dos con material original y el tercero llamado Apple Jam, que era de sesiones de improvisación en estudio y con sus amigos. Sí, esta edición es una pieza de colección. También se sabe que este material fue grabado en los estudios Abbey Road, y lanzado por el emblemático sello Apple, propiedad del entonces emporio discográfico EMI. All Thing Must Pass fue producido por Phil Spector y cuenta con colaboración de amigos personales de Harrison como Eric Clapton, Ringo Starr, Billy Preston, Gary Wright y Pete Grate entre otros, hoy músicos legendarios.

My Sweet Lord, también ocupó el puesto número uno de las listas de popularidad en 1971 en muchas partes del mundo, incluyendo Estados Unidos, Bélgica, Reino Unido y México por mencionar algunos y fue el sencillo más vendido en Inglaterra durante 1971. Harrison escribió My Sweet Lord como una alabanza al Dios hindú Krishna,​ mientras que al mismo tiempo intentó que la letra sirviera como una llamada a abandonar el sectarismo religioso, con una mezcla deliberada del Aleluya judío, cánticos de Hare Krishna y oraciones védicas. La grabación incluyó por primera vez la distintiva técnica de la guitarra slide en un álbum de Harrison, que un biógrafo describió como “musicalmente tan distintivo como la marca del zorro”.

Por el éxito, My Sweet Lord también se vio envuelta en un escándalo de plagio, pues a finales de 1974, el grupo estadounidense The Chiffons, demandaron a Harrison por plagio, argumentando que My Sweet Lord era una copia del tema He’s So Fine original de ellos. Pese a que la defensa de Harrison demostró que el ex Beatle había utilizado el himno cristiano Oh Happy Day para inspirarse, un juez declaró en 1976, que Harrison había copiado el tema de Chiffons de manera inconsciente. Tuvo que  pagar una multa de la cual hasta la fecha se desconoce el monto.

La historia de este tema es interesantísima, desde conocer sus orígenes en Copenhague en 1969, cuando comenzó a escribirla hasta su publicación y saber estamos ante una de las más grandes canciones que se han creado. Un tema que lo han versionado infinidad de artistas, desde Ray Coniff, U2 o Julio Iglesias. Un básico de básicos que por cierto, actualmente se incluye en la banda sonora de la cinta Guardianes de la Galaxia Vol. 2. ¿Les parece si nos emocionamos juntos escuchándola?

 

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