Rebirth: revelan un dato sobre la identidad de Batman

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Nadie conocía el dato que el comic pone de manifiesto, aunque hay que decir que siempre más de uno lo sospechó.

 

“Y al final, entendí. Amabilidad, dignidad. Dejé la navaja caer y entendí. Me rendí. Mi vida ya no era mi vida. Y susurré (nuevamente): “Juro por el espíritu de mis padres que vengaré su muerte pasando el resto de mi vida combatiendo el crimen (…) es la elección de un niño. La elección de morir. Soy Batman. Soy suicidio.”

Esta declaración representa la esencia de I am Suicide, el anterior arco de Batman en Rebirth, el cual reescribía los orígenes del Caballero de la Noche resumiendo su propósito a una decisión mortal (literalmente). Es que desde que Tom King comenzó a relatar su visión sobre Batman mucho ha cambiado, o mejor dicho, se ha reconstruido. Este brillante guionista (mi favorito en lo que va de Rebirth) ha concentrado sus talentos en fortalecer la identidad del guardián de Gótica —así como también en la de muchos otros personajes icónicos, como Bane, por ejemplo—, y permitirnos entender que su camino de heroísmo no es un camino de luz o esperanza, se trata de una decisión basada en la venganza, la vergüenza, la ira… la muerte; pero también, increíblemente, en el amor.

En este issue vemos a Batman concluyendo el enfrentamiento con Bane, un choque no solamente físico sino conceptual. Según King, ambos son paralelos opuestos: la tragedia, el abandono, el entrenamiento, la muerte a su vida como humano y la decisión de entregarse por completo a un propósito de redención (o destrucción). Pero en este enfrentamiento mortal no habrá ganador, ambos están muertos; lo que marcará la diferencia será que la identidad de Batman representa algo mucho mayor a él mismo. El trillado “Soy Batman” no es un grito de soberbia, es una declaración de propósito… un recordatorio: “Juro por el espíritu de mis padres que vengaré su muerte pasando el resto de mi vida combatiendo el crimen”.

Al finalizar el issue, King comparte con nosotros la visión mental mantenida por un destrozado Batman. Bruce abandona su casa para cumplir con su deber dejando atrás a su madre, quien le dice:

“Bruce Thomas Wayne. Mi pequeño gran hombrecito, sabes, no necesitas una buena muerte para que yo esté orgullosa de ti”.

Gracias a esta viñeta conocemos dos cosas:

Thomas es el segundo nombre de Bruce, algo ignorado por los fans durante décadas (aunque todos sospechábamos).

Y que lo que mantiene con vida (pero también al filo de la muerte) a Bruce es el ideal de que sus acciones y heroísmo son el orgullo de sus padres.

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